sábado, 20 de marzo de 2010

Lluvia un domingo

Caen desesperadas las tristes gotas sobre un domingo,

el sol fue ayer, hoy tan sólo, un recuerdo.

Todo es gris, lento y ya no hay cielo,

las torrentosas calles y las miradas apagadas

conforman el peculiar paisaje de un momento lluvioso.

Siguen cayendo desesperadamente las gotas sobre mi domingo,

el sol fue ayer, hoy tan sólo, un recuerdo.

El tiempo fugaz me empalaga y tu imagen me acompaña,

tus ojos, tu voz e incluso tu pensar,

es todo lo que tengo,

vivo hipotéticamente en la calidez de lo no ocurrido,

sueño porque tengo.

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